Poné tus números y fijate cuántas unidades más tendrías que vender para ganar lo mismo que hoy. Los datos que aparecen son de ejemplo: cambialos por los tuyos.
Todo en pesos argentinos, por mes.
Revisá los datos marcados en rojo.
Cuando estén bien, los resultados aparecen solos.
| Concepto | Sin descuento | Con descuento |
|---|---|---|
| Precio por unidad | ||
| Contribución por unidadprecio − costo variable | ||
| Unidades vendidaslas mismas en los dos casos | ||
| Ingresos del mesprecio × unidades | ||
| Resultado del mescontribución × unidades − costos fijos |
Unidades mínimas para no perder plata (resultado cero o más).
Unidades mínimas con descuento para igualar el resultado de hoy.
Cuando bajás el precio, el costo de cada unidad sigue siendo el mismo. Lo que se achica es lo que te queda por cada venta, la contribución. Y el descuento se lo come entero: si de $10.000 te quedaban $3.500 y hacés 10% de descuento, perdés $1.000 de esos $3.500. No es un 10% menos de ganancia por unidad, es casi un 29% menos.
Por eso para ganar lo mismo tenés que vender bastante más que un 10% extra. Si no llegás a esa cantidad, vendés más, trabajás más, facturás parecido… y ganás menos.
Y hay un caso peor: si el precio con descuento no llega a cubrir el costo de cada unidad, cada venta te hace perder plata. Ahí vender más no ayuda, hunde el resultado.
Esto es una simulación simplificada. No incluye impuestos (IVA, Ingresos Brutos, ganancias), comisiones por medios de pago, inflación ni otros gastos que puedan aparecer si vendés más. Supone que los costos fijos no cambian. Sirve para entender la lógica, no es una recomendación de precio.